Quiero compartir mi experiencia después de haber sido clienta casi durante dos años con Christopher, con la intención de que otras personas estén informadas y no pasen por lo mismo. Lamentablemente, con el tiempo el servicio fue volviéndose poco profesional. En múltiples ocasiones mis citas fueron canceladas o modificadas a último momento, incluso cuando ya me encontraba en camino, lo cual demuestra una falta de respeto por el tiempo del cliente. En cuanto a los servicios, tuve varias experiencias decepcionantes. Pagué más de $200 por unas extensiones que duraron apenas un día. Además, en otra ocasión el corte de cabello no fue el esperado y afectó significativamente el estado de mi pelo. También, en varias ocasiones pagué por adelantado ciertos servicios que finalmente no se realizaron, y el dinero no me fue devuelto. Cuando lo mencionaba después, simplemente se decía que se había olvidado. Este tipo de situaciones generan desconfianza. Sin embargo, lo peor no fue solo el servicio, sino la falta de respeto hacia sus propias clientas. He tenido conocimiento de que habla mal de ellas a sus espaldas con otras personas, lo cual considero completamente inapropiado. Un profesional debería cuidar su reputación tanto en su trabajo como en la forma en la que se expresa de quienes confían en él. Es una pena, porque al inicio confiaba en su trabajo. Sin embargo, mi experiencia final dista mucho de lo que uno espera al pagar por un servicio profesional.